Franklin Pezzuti Dyer


El Instituto Veraniego de Idiomas

En febrero de este año, le entregué una solicitud a la Universidad de Chicago para pedir asistir a su Instituto Veraniego de Idiomas (Summer Language Institute, o SLI, en ingles) y aprender alemán. Me alegra decir que me aceptó el programa hace unos meses, y desde entonces, los gerentes del programa han sido muy complacientes y dispuestos a abordar todas mis preguntas y preocupaciones acerca del programa. El propósito de esta entrada es explicar por qué quiero asistir a SLI.

Cuando empecé a estudiar el español durante mi primer año de la preparatoria, sinceramente no estaba tan ilusionado. En ese entonces, mi interés académico todavía no se había realizado completamente, y mi afán naciente hacia las matemáticas no empezaría a filtrarse en ningunos otros campos académicos por un largo rato. Muchas actividades que me encontraba obligado a cumplir como parte de mi primer clase de español - como bailes, fiestas, y proyectos de arte poco relacionados con el idioma - me parecían tonterías y pérdidas de tiempo, y no alimentaron ningún entusiasmo por mi parte. Además, a principios, apenas podía leer sin acudir continuamente a un diccionario; escuchar al corriente de palabras de un hablante nativo era agobiante; y hablaba con una lentitud y torpeza insoportable. Así que, por un rato, el proceso era muy frustrante y poco gratificante.

Afortunadamente, mi padre, quien había sido un profe de español por un rato en el pasado, me animó a esforzarme más en adquirir competencia, aún más que la que mi clase me exigía (de hecho, el año escolar pasado, él me preparó para el examen de AP español en vez de una clase formal). Cuando me di cuenta de que podía entender mejor muchas fuentes que habían sido fuera de mi alcance, sentí empoderado. Milagrosamente, pude entender las letras de canciones que había oído una y otra vez sin comprender, y logré leer algunos cuentos o artículos sin necesitar un diccionario. Me asombraron aún más las ocasiones en las cuales saqué el significado de un texto sin usar el ingles como un paso intermedio - o sea, entenderlo sin pensar en una traducción.

Cuando leí, buscaba palabras, modismos, y estructuras gramaticales nuevas. También trataba de identificar patrones etimológicos para poder adivinar los significados de palabras sin la ayuda de un diccionario. “Ordeñaba” lo mas posible de todos los fuentes, porque cada palabra rara, expresión única y pauta útil me pareció una herramienta nueva, o casi una superpotencia. Además, me di cuenta de que muchas estructuras en español no corresponden a construcciones equiparables en ingles, debido a connotaciones únicas que vienen de la cultura española y latinoamericana. Así que, aprendí conceptos nuevos que aún no existen en ingles.

También, mi destreza oral se mejoraba paulatinamente, hasta que podía hablar con mucha más fluidez que antes. Para mí, conversar en español es el aspecto más apasionante (y aún un poco embriagador) del idioma. Poder interactuar exitosamente con otro ser humano usando el español es casi irreal, porque debido a la alta velocidad de una conversación, dejo totalmente de pensar en ingles. Lograr hacerlo después de meses de práctica frustrante sentía como nadar por la primera vez sin un salvavidas, o montar en bici sin ruedines. Aún hoy día, decir algo en español y ser entendido por otra persona parece como lanzar un hechizo.

Y, ¿por qué pienso asistir a SLI? Pues, a estas alturas, la respuesta debe quedar bastante obvio. Quiero experimentar todo esto de nuevo, y espero que mi experiencia con el español me ayudará a adquirir el alemán de manera más eficiente y divertida. Sé que será un proceso duro y frustrante a principios, pero creo yo que merecerá la pena. Seleccioné el alemán por dos razones principales. Primero, sé que la gramática es muy diferente de la española (comparado con, por ejemplo, la de un idioma como francés), y aprenderla será un desafío nuevo. Segundo, corresponde con otros intereses míos como la literatura, la filosofía, y las matemáticas, y muchos recursos textuales de estos campos vienen de pensadores alemanes (como Hermann Hesse, cuyos obras tengo tantas ganas de leer en sus idiomas naturales).

Mi meta es salir de SLI con bastante habilidad con el alemán para poder seguir estudiándolo a solas. En el futuro más distante, me gustaría leer literatura alemana, escribir entradas del blog en alemán, estudiar el alemán en la universidad, y aún viajar a Alemania. Hasta entonces, estoy dispuesto a dejarme la piel en mis estudios este verano.

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